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¿Agarrará o se hará el Burru?

Burruchaga asoma como el principal candidato. ¿Aceptará tras el despido a su amigo Garnero?   JONATAN WETZEL | jwetzel@le.com.ar 
La reunión con el objetivo de encontrar al sucesor de Daniel Garnero, despedido de su cargo el último sábado, no arrojó apellidos oficiales. Sin embargo, trascendió que el destinatario de la primer oferta sería Jorge Burruchaga.

De concretarse su arribo, se transformaría en el segundo paso por el banco de Arsenal del ex entrenador de Banfield, quien logró el Ascenso a Primera en 2002 y lo clasificó a la Sudamericana un par de años más tarde. Cumple a la perfección con el perfil de técnico que buscan los dirigentes: baja exposición, trabajador y hombre de la casa, dado que además de ser DT jugó en el club. Pero una posible traba es que quien deja el puesto vacante es Daniel Garnero, amigo del propio Burruchaga. ¿Qué hará? Olé intentó comunicarse con Burruchaga, pero no recibió respuesta.

En segundo orden, aparece Fernando Gamboa, quien fue ofrecido y, además de su buena campaña en Newell's, gusta por no ser tan "mediático" (como puede ser Mostaza Merlo, por caso).

Por lo pronto, el entrenamiento de esta mañana estará a cargo de Carlos Ruíz, quien también dirigirá al equipo el próximo domingo frente a Rácing
 
Nota publicada en Olé, el 27 de abril de 2009
 

"Sigo, sin dudas"

Pese a que el viernes la gente insultó al DT y a los jugadores, Garnero negó que analice renunciar.


JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
 No soy quién para decidir si son justos los insultos", dijo Daniel Garnero, sin ganas de ponerse el traje de juez.

Si bien aún no digiere el 0-2 ante Banfield, la tercera derrota consecutiva, el entrenador consideró "entendible" la explosión de la gente, que el viernes le reclamó falta de actitud al equipo durante gran parte del segundo tiempo, y después agravió al DT. Sin embargo, Garnero descartó que el resultado lo haga tambalear en el puesto y desestimó el rumor que indicaba que tras la goleada sufrida con Central se le cruzó por su mente renunciar: "Sigo, sin dudas, porque tengo fuerzas para continuar". 

La campaña de Arsenal en el Clausura es muy ciclotímica: hace tres fechas estaba en la punta, pero cayó ante River, Central y Banfield y el sol se transformó rápidamente en tormenta. "Es un bajón futbolístico y anímico. Esperemos poder aprovechar estos 15 días para revertirlo", analizó Dany.

No obstante, le reprochó a Javier Ruiz el polémico arbitraje, dado que sancionó dos penales para el Taladro y le anuló dos goles a Arsenal: "El segundo penal no me pareció para nada, pero lamento más el primer gol de Matos, que estaba habilitado". De todas maneras, el árbol no le impide ver el bosque y aclara que su equipo "no tuvo buen juego ni generó situaciones de riesgo".

El próximo compromiso será ante San Martín de Tucumán, dentro de 15 días. En caso de no ganar, ¿Garnero seguirá con la misma certeza?



Nota publicada en Olé, el 22 de marzo de 2009

"Por la revancha"

Leguizamón quiere jugar lo más rápido posible para cambiar la imagen de Arsenal en la derrota ante River. "No fue una cuestión de carácter", señaló. 

JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
La herida del domingo pasado todavía no cicatriza. Si bien una derrota ante River en el Monumental no es algo impensado, lo que más dolió fue la forma, con un jugador más y ganando 1-0. Por eso, Luciano Leguizamón le agradece al fixture que le permita a Arsenal inaugurar la fecha para tener la posibilidad de un desquite inmediato: "Queremos ir por la revancha. Nos viene bien jugar tan rápido para cambiar la imagen". 

Para el punta, el 1-3 frente al Millonario no fue consecuencia de una falta de actitud, sino que responde a un déficit en la concentración. "No fue una cuestión de carácter. Volvimos a tener las mismas desatenciones que debemos corregir", analizó. Y cuando habla de "desatenciones", se refiere a que dos pelotas detenidas a favor de Arsenal culminaron con los goles de Gallardo. "No se puede repetir si queremos pelear los primeros puestos", aclaró.

Como un león herido, Legui espera con ansias que Gabriel Favale pite el inicio del partido lo más rápido posible "para dar vuelta esta situación". Y fundamenta que otro aspecto a corregir es "mantener el resultado cuando estamos arriba en el marcador".

De todos modos, baja un cambio y le pone una ficha a pleno a su equipo para el partido de esta noche contra Central. "Confiamos en el grupo y podemos salir adelante. Igual, River fue apenas un partido malo que tuvimos", dijo el goleador del campeonato quien tiene claro que se viene un rival que será duro. "Central es un equipo difícil, que viene en levantada", señaló Leguizamón, con un ojo en el reloj. Es que tacha las horas, a la espera de una revancha inmediata.


Nota publicada en Olé, el 13 de marzo de 2009

 

"Todo puede pasar"

Santoro dejó entrever que un triunfo ante Boca tampoco garantiza su continuidad y contó que no tiene la "tranquilidad" que necesita. JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
"Tenemos la ilusión de poder ganar el domingo", afirma Miguel Angel Santoro con la mente puesta en una victoria de su equipo ante Boca que le haría ver el sol al final de otra semana tormentosa al frente de Independiente. Pero al que piense que dicho escenario aseguraría la continuidad de Pepé en el banco, se equivoca: "¿Si puedo dejar el cargo aún logrando un buen resultado? Y... Todo puede pasar".

Con esa frase, el entrenador no está diciendo que se haya cansado o que quiera armar las valijas ya, pero tampoco descarta nada. "Siempre tengo fuerzas. En las buenas y en las malas está el pecho, aunque siempre es prioridad lo mejor para este club", enfatiza lo que ya había dicho en la semana el DT: que no hay nada más importante para él que el bienestar de Independiente.

Toda la alegría que había llevado al predio de Villa Domínico el triunfo en el clásico se opacó tras la derrota con Gimnasia, y encima hubo un plus. A tal punto que de lo que menos se habló en estos últimos días fue de la pelota. Darío Gandín dijo que no había diálogo entre Santoro y el plantel, saltaron diferencias entre los integrantes del cuerpo técnico, y se cruzaron las responsabilidades de las últimas campañas entre el Rolfi y Julio Comparada. Además, el presidente había dejado la incógnita sobre el futuro del Pepé, con la frase "el domingo vemos...".

No obstante, la relación entre el técnico y el pope es buena, al menos eso es lo que deja en claro Santoro al señalar: "Si me voy no será iniciativa mía ni de Julio. El es muy optimista y me da el respaldo, está al pie de cañón y acompaña siempre al equipo". Además, comentó que estuvo reunido con él, "como pasa asiduamente", y que jamás le dijo que un mal resultado lo puede dejar sin trabajo. Es más, anoche Comparada iba a pasar por Open Door para charlar con el DT. Y hay más de un integrante del Consejo de Fútbol que está enojado por la falta de respeto que se mostró con Santoro. Así, no parece demasiado descontextualizada la frase que ayer reiteró en tres oportunidades cuando se le consultó cómo se veía el domingo a la noche: "Tengo la conciencia tranquila, que es lo más importante. Por eso, me veo bien". 

Más allá de las ganas y de la pasión por lo que hace, Santoro es realista: "En Independiente pasan cosas anormales para el ritmo de trabajo que se planifica. No es la tranquilidad que necesito...". Y al que le quepa el sayo que se lo ponga, ¿no?

Ante este panorama, ya ni una victoria asegura la continuidad de Pepé, porque "todo puede pasar".




Nota publicada en Olé, el 7 de marzo de 2009

 

"Atajar en el Monumental va a ser un sueño"

Campestrini, fanático de Burgos, ocupará el domingo el arco que tantas veces defendió el Mono: "Es mi ídolo y lo será por siempre".


JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
"No me saquen fotos que después los pibes me cargan", se asusta Cristian Campestrini cuando ve el flash de Olé. Aclara que los "pibes" son Cristian Díaz, Luciano Leguizamón, Cristian Pellerano, Sebastián Carrera, Carlos Casteglione y Mariano Uglessich, los encargados de bromear en el vestuario con aquéllos que aparecen en los medios.

Sin embargo, accede y no sólo por cuestión de gentileza, sino también al escuchar que la nota es sobre Germán Adrián Ramón Burgos, su ídolo. "El fanatismo nace desde que él estaba en Ferro. Desde ese momento le tengo una gran admiración", dice Campe mientras le brillan los ojos de la emoción.

A la vez, reconoce que tacha los días esperando con ansias que llegue el próximo domingo y poder defender el arco de Arsenal en la misma cancha en la que el Mono construyó gran parte de su carrera, no sólo en River, sino también en la Selección Argentina. "Ojalá que me toque estar. Atajar en el Monumental va a ser un sueño. Será la primera vez que entre a esa cancha", se ilusiona.

Resulta difícil no compararlos. La abundante cabellera y los tatoos le dan una similitud estética importante. Aunque a la hora de calzarse los guantes, el guardavallas de Arse no se pone a la par de su ídolo: "Sólo tengo pelo largo y tatuajes como él, pero no tengo su estilo. No me puedo comparar con él, que es el más grande. De chico trataba de mirarlo, pero después cada uno ataja a su manera".

En el manual del fanático no puede faltar el tema merchandising. Y allí tampoco falla Campe, quien desde purrete colecciona cosas de Burgos. "Buzo nunca, pero tengo pósters, fotos... todo lo que sea referido a él. Hasta me compré los cinco compactos de Simpatía, la banda en la que él tocaba", señala antes de confesar si dicha adquisición, que aún hoy forma parte de la compactera que viaja diariamente en su auto, va de la mano de su gusto musical: "Es un 50 y 50. Porque me gusta el rock, pero también lo hice porque está él".

Imán permanente, Burgos ejercía influencia más allá del arco de River, ya que las ganas de Campestrini por seguir a la Selección mermaron desde el retiro del Mono. "La sigo, pero me cuesta no verlo a él con ese buzo", admite.

Con el mismo empeño que lo lleva a ser uno de los tres arqueros menos vencidos del Clausura, con apenas dos goles en contra, saca las uñas para defenderlo de las críticas que alguna vez recibió el ex River: "Era cuestionado porque el medio futbolístico es así, tiene esas cosas. Igual nunca anduvo mal para mí porque es mi ídolo y lo será por siempre".

Además, explica que el idilio se debe a "la personalidad que tenía", y aunque no lo pudo conocer, supone que la "trasladaba afuera de la cancha".

Actualmente, Burgos forma parte del cuerpo técnico en la cantera de Atlético Madrid. Por eso, se anima a soñar cómo reaccionaría si lo tuviera como entrenador de arqueros: "Sería ideal, algo increíble. Aunque me conformo con verlo nada más y poder tener una foto con él, un recuerdo o una firma".

Y antes de mencionar que el domingo intentará defender de la mejor manera el arco que Burgos dejó de pisar como uno de River desde el Clausura 1999, anhela al menos lograr un porcentaje de lo que logró el Mono. "Con la mitad de lo que él consiguió me conformo. Si él nunca atajó mal", lo bancó. ¿Fanático yo?




Nota publicada en Olé, el 6 de marzo de 2009


Año Monumental

Hace 365 días, Matos jugaba en la cancha de Sarmiento de Junín y ahora se prepara para ir a la de River. "Siempre soñé con pisar ese estadio", confiesa.




JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
Uno siempre sueña con jugar en la cancha de River", dice Mauro Matos con los ojos brillosos. El delantero nunca dejó de fantasear con pisar ese césped. Ni siquiera lo hizo hace exactamente un año, cuando el fútbol lo encontraba jugando con la camiseta de Deportivo Armenio. Ese día, poco pudo hacer para romper el cero en la cancha de Sarmiento de Junín por la 27ª fecha del torneo de Primera B (Olé lo calificó con un 4).

Sin embargo, y aunque siempre reitera que le está "eternamente agradecido al Ascenso porque estoy acá por él", su vida dio un cambio rotundo en 365 días: llegó a Arsenal, se afianzó en Primera, se ganó un lugar entre los titulares y el domingo puede entrar al Monumental y hacer realidad ese anhelo que construyó desde pequeño: "Cuando uno es chico se ilusiona sólo con la posibilidad de pisar ese tipo de canchas. Por eso, si me toca estar, trataré de disfrutarlo al máximo".

Pero no sólo será anecdótico para el punta por el hecho de estar allí, sino porque Arse llegará al partido mirando a todos desde arriba en la tabla de posiciones. "Uno siempre desea estar en el lote de los punteros, pero no imaginábamos llegar mejor que River. Igual, son las primeras fechas", señala.

Aunque, claro, no le quita méritos a su equipo y reconoce las virtudes que lo llevaron a la cima: "Si estamos ahí es porque en los partidos que nos tocó jugar hicimos las cosas para alcanzar los tres puntos".

De cualquier modo, ese estadio con el que él siempre soñó le resulta esquivo a su club, dado que desde que ascendió en 2002, no sacó ni siquiera un punto por torneos locales en cuatro partidos.

Y teniendo en cuenta que deben defender el liderazgo, respondió sobre la validez de un empate: "Salimos a ganar en todas las canchas. Después, hay que ver cómo se da el partido y decidir en el momento ".

El centrodelantero tiene la cabeza en su club y prefiere no opinar del tema del año, el sobrepeso de su colega Cristian Fabbiani: "Sólo pensamos en nosotros y hay temas de los que estoy al margen. Es un buen jugador y tomaremos los recaudos necesarios".

Aunque esta vez espera poder convertir y tener una mejor tarde que la que tuvo en Junín. No está mal. Nunca dejó de soñar en este año Monumental.


Nota publicada en Olé, el 5 de marzo de 2009


"Los de GImnasia me insultan más..."

Leguizamón recuerda su traumática salida del Lobo tras un clásico con el Pincha, al que enfrentará hoy.

JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
Casos como el de Luciano Leguizamón no abundan en el fútbol. Si bien nadie se sorprenderá si los hinchas de Estudiantes que se acerquen a Sarandí esta tarde lo tratan mal al delantero por haber vestido la camiseta de Gimnasia LP, lo inusual del caso es que se siente un poco menos agredido que cuando enfrenta a su ex club. "Los de Gimnasia me insultan más. Ojo, los de Estudiantes me putean, pero más tranquilos", compara Legui.

Para explicar esto es necesario remontarse al 5 de noviembre de 2007. Ese día, el punta, que por ese entonces jugaba para el Lobo, cambió la camiseta con Juan Sebastián Verón en el entretiempo, cuando su equipo iba perdiendo en el clásico. Eso rompió la relación a tal punto que debió irse del club cuando terminó ese Apertura 07. "Un amigo me la había pedido, pero fue sólo esa vez, ya no quiere nada más, je", recuerda el receptor de insultos de gran parte de los habitantes de la capital provincial. De todos modos, hoy intentará hacer oídos sordos: "Mentiría si dijera que en la cancha no se escuchan, pero sólo trato de jugar el partido y de hacer bien las cosas".

Leguizamón habla con propiedad. Para realizar la comparación, el ex River tuvo oportunidades para prender el "insultómetro" luego de aquel clásico platense que lo marcó: post dicho 0-1, contra el León jugó tres veces (entre Sudamericana y campeonato) y no marcó goles. Y contra el Lobo se cruzó en dos, pero le convirtió en ambas.

Pero prefiere meterse en el terreno futbolístico y admite que vio a su rival el jueves por la Libertadores y que "Estudiantes no hizo un buen partido, pero Universitario no lo complicó mucho, no lo exigió".

Igualmente, también encuentra cosas para corregir en su equipo para volver a prenderse en los primeros lugares: "Estar concentrados, sólidos y si tenemos alguna posibilidad de gol, tratar de concretarla".

Por último, reconoce que su equipo sale favorecido al no jugar Verón, porque "es un jugadorazo, el mejor del plantel".

Por lo visto, Leguizamón no guarda rencor con la Brujita pese a que, por pedirle su camiseta, La Plata tenga tantas diagonales como gente insultándolo.


Nota publicada en Olé, el 1 de marzo de 2009


Mirar hacia arriba

Pellerano sólo piensa en ganarle a Estudiantes para retornar a los primeros puestos. "Queremos pelear el campeonato", se esperanzó el mediocampista.



JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
El mensaje es claro: "Queremos pelear el campeonato". Lo dice Cristian Pellerano, cuya idea es apuntar a lo más alto. Si bien admite que el Clausura "recién comienza", no pierde la ilusión de ver a su equipo en los primeros puestos. Para que se haga realidad, el ex Racing sabe que mañana no deben regalar puntos ante Estudiantes, y considera que no sólo hay que jugarlo con los pies, sino también con la cabeza: "Tenemos que ser inteligentes y aprovechar que ellos están sintiendo el trajín de los partidos entre semana".

Entre los argumentos a favor de su equipo, suma "la localía", donde Arse perdió un sólo partido de los últimos 13 (ante Boca, en el Apertura 08). De todas formas, sabe que enfrente habrá un rival con material para impedirle acercarse a la cima. "Tiene jugadores desequilibrantes en todas las líneas: Calderón, Boselli, Angeleri, la Gata Fernández...".

El partido tiene un plus, que deja la sensación de revancha por la eliminación de Arsenal de la Copa Sudamericana pasada, justamente a manos de Estudiantes. Sin embargo, Pelle le baja el perfil y hace borrón y cuenta nueva. "Es parte del pasado. Sólo pensamos en sumar en el torneo porque queremos seguir prendidos en el campeonato", enfatiza el volante central.




Nota publicada en Olé, el 28 de febero de 2009


Cosa de Brujas

Antes de enterarse de la lesión de Verón, Garnero había dicho que "si no juega el domingo, mejor".





JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
¡Creer o reventar! Teniendo en cuenta que Estudiantes se enfrentaba a Universitario por la Libertadores (ver página 5), en Sarandí manifestaban que preferían que Juan Sebastián Verón se tomara el domingo libre ante Arsenal, post partido copero. Al respecto, Daniel Garnero respondió por entonces: "Si no juega el domingo, mejor". Y pese a que hablaba de un rélax por posible cansancio, con la lesión del volante, quizá el deseo del técnico se haga realidad. 

Garnero justificaba en ese momento su respuesta al mencionar que "uno siempre prefiere no enfrentar a los buenos jugadores". De todas maneras, y pese a que ahora la presencia del ex Lazio es una incógnita, el DT reconoce la riqueza del plantel del Pincha y que será "muy duro, esté quien esté".

Otro que no observaba con malos ojos que el mediocampista no estuviera el fin de semana era Sebastián Carrera, porque "tiene calidad, una pegada bárbara y pone pelotas de gol en cualquier descuido".

Por lo visto, en Sarandí el domingo preferían evitar tener una tarde de Brujas. Pero, dada las circunstancias por lo Verón, que las hay, las hay...




Nota publicada en Olé, el 27 de febero de 2009


"En Primera se agranda..."

 Para el ex Almirante, el arco de Arsenal parece medir más que en el Ascenso. "Hay más exposición", fundamentó.

"¿Yo tengo que salir en la foto?", interroga Cristian Campestrini, asombrado al ver que la cámara de Olé lo busca a él. Es que la humildad que lo caracteriza le impide considerarse una de las piezas clave de uno de los punteros del campeonato. "Es que cuanto más pase desapercibido, mejor", insiste el hombre que llegó proveniente de Almirante Brown en junio del año pasado, luego de seis años de Ascenso.

Y pese a que su nivel no mermó con respecto al que tuvo en La Fragata, admite que el cambio de categoría se siente: "En Primera parece más grande el arco".

-¿Cómo es eso?

-Es que hay mayor responsabilidad porque hay varios programas dedicados al campeonato. La exposición es mayor y no tenés tanto margen de error.

-¿Preferís ver tus partidos o te desconectás?

-Miro todo para tratar de mejorar. Aunque me coma un gol, de los errores se aprende y los analizo para superarme. 

-¿Cambia algo más allá de la exposición?

-Quizá los estadios son diferentes y antes se sentían un poco más cerca a los rivales, je. Porque los visitantes llegaban más a poder tirarte algo. Igualmente, tengo muy lindos recuerdos del Ascenso y lo sigo mucho. Estoy donde estoy gracias a él.

-¿Y en lo personal qué modificó en tu vida?

-En nada. Yo trato de ser el mismo de antes y escuchar a la gente que me aconsejó siempre: a Fernando Delgado, mi representante, a mi familia y a Soledad, mi señora. Y otro al que siempre le hice muchísimo caso fue a Blas Giunta.

-¿Cómo evitás "marearte" en las buenas?

-Es que recién empiezo en este círculo. En el club hay grandes arqueros como Mario (Cuenca) o Catriel (Orcellet). Hoy me toca a mí, pero quiero seguir mejorando y defender a muerte el lugar.

-¿Y vas a lograr achicar el arco?

-Dios quiera que pueda, je. Pero igual no importa mientras gane el equipo.

En total, lleva 18 PJ en Arsenal y le convirtieron 18 goles (promedio Olé de 6,06). Campe, de a poco, se agiganta en el arco.



Nota publicada en Olé, el 20 de febero de 2009



 

"Aun no me siento del todo cómodo"

Sena, volante por naturaleza, admite que todavía le cuesta un poco jugar como lateral. Y se viene el Godoy Cruz que lastimó al Ciclón por ese sector.
 

JONATAN WETZEL - GUILLERMO CHEMELLO | jwetzel@ole.com.ar; gchemello@ole.com.ar
 El de lateral no es un puesto en el que sobren jugadores en el fútbol argentino. Por eso, los entrenadores suelen apelar a correr hacia las bandas a los marcadores centrales, que aportan juego aéreo pero le quitan proyección.

Caso contrario es el de Daniel Garnero, que desde los últimos partidos del Apertura, ante la escasez optó por retroceder a un mediocampista como Sergio Sena para ocupar esa parte de la cancha. 

Pese a que no desentonó en los seis partidos que jugó en esa posición (de hecho, el DT se quedó satisfecho y lo mantuvo allí), el ex Vélez reconoce que se le torna dificultoso: "Aún no me siento del todo cómodo. A medida que pasen los partidos me adaptaré porque soy más un volante".

Con esa frase en la que remarca su puesto natural, Sena se refiere a que suele proyectarse con mucha frecuencia, aunque en ocasiones se olvida de que al retroceder, como defensor se incrementa la cantidad de metros. "A veces me voy al ataque de más y me olvido de volver a mi puesto. Pero con trabajo eso se soluciona", se sinceró el hombre nacido en Lomas de Zamora, que llegó proveniente de Vélez y cuyo préstamo vence en junio.

Claro que es un tema a tener en cuenta para el sábado, dado que Godoy Cruz demostró frente a San Lorenzo un gran poderío por el sector izquierdo de su ataque, con Leandro Caruso y Victor Figueroa como estandartes (por caso, le provocaron la expulsión a Gastón Aguirre). Igualmente, no se asusta: "Vi eso en el partido del último domingo. Juegan bien, pero si escucho a mis compañeros y me ordeno, los podemos controlar bien". En eso considera vital a Aníbal Matellán y Jossimar Mosquera, que "con sus gritos" se encargan de "acomodarlo en el terreno de juego". 

Igualmente, con la posesión del balón, un jugador de sus características genera mayor peligro para sus rivales. "Eso es lo que nos pide Daniel (Garnero): que tengamos mucha salida con (Sebastián) Carrera. Habla un poco de la propuesta que tiene el equip
o en todas las canchas", señaló.

Y lo poco precavido que es a la hora de pasar al ataque, es totalmente opuesto al declarar. "Es difícil mantenerse arriba", cerró.



Nota publicada en Olé, el 19 de febero de 2009

"Genera tranquilidad"

El experimentado defensor se mide con sus palabras, pero dice que desde la cima se trabaja mejor en la semana. 





 JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar

Fue uno de los primeros en no temer a mencionar la palabra "campeón" como la meta antes de iniciar la temporada. Sin embargo, con dos victorias en ídem cantidad de fechas, Cristian Díaz no se pone ansioso y, pese a que Arsenal está en la cima de las posiciones, le pone un freno: "Es un arranque que genera tranquilidad. Miramos la tabla general y nos encontramos cerca de los objetivos que tenemos". El lateral sabe que es un camino largo y que entre las aspiraciones del club, primero está la clasificación a la Sudamericana. Pero admite lo gratificante que es agarrar el diario y leer que arriba está su equipo. "Siempre es lindo porque te hace trabajar en la semana más entretenido", señala el defensor.

El excelente arranque del plantel de Daniel Garnero, al menos a nivel de efectividad en puntos, se potencia por la dificultad de sus rivales: victoria en una cancha difícil como la de Argentinos (2-0) e idéntico resultado ante Tigre, el subcampeón del Apertura. "La satisfacción es doble porque el sábado vencimos a un gran rival, que funciona muy bien como equipo", afirma Díaz. 

Justamente el Matador es el ejemplo a seguir que el ex Independiente mencionó antes del comienzo del Clausura. De todos modos, de lograr el campeonato no sería su primer vuelta olímpica en el club, dado que ya obtuvo la Sudamericana '07 y la Suruga Bank el año pasado.

Con esas experiencias en la mochila, sabe que para hacer realidad un sueño, hay que construirlo paso a paso. Claro, no sea cosa de saltar un escalón, tropezarse y transformarlo en pesadilla.



Nota publicada en Olé, el 16 de febero de 2009

 

El primer obrero

Yacuzzi, pese a haber definido con un lujo ante el Bicho, evita confusiones: "Lo mío es el trabajo sucio".

JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
 
"Agarrá la pala, Yacu". Mientras posa para Olé, Javier Yacuzzi se banca las cargadas de los chicos de Reserva. 

Si bien la escenografía podría ser otra al tener en cuenta la exquisita definición del volante ante Argentinos en el debut en el Clausura, picando la pelota ante la salida de Sebastián Torrico, la advertencia del ex Platense justifica el escenario: "Que la gente no se acostumbre porque lo mío es el trabajo sucio".

Y al instante explica a qué responde la comparación con la actividad obrera: "Me especializo en el laburo de hormiga: la marca, correr, defender y apoyar a los delanteros".

Sin embargo, su memoria viaja al momento en que empaló el balón y lo empujó hacia la red para poner el 2-0 sobre la hora y liquidar el match ante el Bicho, que se tornaba complicado porque Arsenal jugó con un hombre menos durante 60 minutos. "Quise hacer eso, eh. Se me ocurrió en el momento porque no tenía compañero para pasársela y el arquero me venía a apretar abajo", recuerda para evitar que alguno le asocie la calidad del gol con la casualidad. Pero enseguida se baña en humildad y admite: "Ojo, se me dio por picarla porque con la pierna derecha es lo único que sé hacer, je".

El mediocampista, que está en el club desde el 2005, pone los pies sobre la tierra y reconoce que el equipo, pese al triunfo, todavía tiene "cosas por mejorar". De todos modos, con los tres puntos en el bolsillo, duerme tranquilo. Y lo bien que hace, porque como todo obrero tiene derecho a descansar


Nota publicada en Olé, el 13 de febero de 2009

 

"Quiero dar todo lo mejor"


JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar

No siempre una incorporación es una cara nueva. Resulta imposible considerar así a Jonathan Santana, quien ayer se sumó a la Primera de San Lorenzo, el mismo lugar en el que ya jugó dos años. Los recuerdos de aquella época quedan de manifiesto en cada saludo con nuevos-viejos compañeros, como Orión, González, Barrientos o Peirone. Ahora, con 27 años, admite que se encontró con un equipo más ambicioso que el que dejó: "Aquél era un plantel bueno, pero hoy el club tomó una posición muy importante en el fútbol argentino, como protagonista". Sin embargo, Jony no sólo ve una mejoría en San Lorenzo, sino que la nota en su juego, fruto de un camino que inició con River, continuó en el Wolfsburgo y que completó con los partidos en la selección de Paraguay. "Gané la experiencia que da jugar en Eliminatorias o una liga como la alemana. Eso te abre mucho la cabeza", señaló. Y recordó por qué se fue de Boedo en el 2005: "En esa época, el plazo de compra se había vencido y mi representante negoció con River. Pero ya pasó. Hoy pienso en dar lo mejor para San Lorenzo, que fue el que se manejó con mayor prolijidad. En todo momento me llamaban Marcelo (Tinelli), (Rafael) Savino y Miguel (Russo) . Y eso sumó para mi decisión". Y justificó su entusiasmo en un equipo que quiere la gloria: "Es un paso adelante en mi carrera. Tenemos muchas ganas y expectativas, porque sabemos todo lo que podemos dar".

Nota publicada en Olé, el 31 de enero de 2009



No lo desanima la competencia

Quieren a Pavone y Pepe no transpira: "Que traigan al que quieran". Moreno busca saldar su cuenta con el club, con o sin figurita nueva.JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar

José Moreno le pone el pecho. Y no sólo a la pelota que saca Fabián Assmann en el fútbol reducido de la práctica de ayer. También se planta ante la llegada de competencia de jugadores en su puesto. El colombiano es consciente de que Independiente está en la búsqueda de un nueve de área desde hace tiempo. La historia que termina con el interés por Mariano Pavone (ver Mercado de pases) nació en diciembre del año pasado con el intento, trunco, de contratar a Cristian Fabbiani y tuvo en el medio el desfile de otros apellidos que fueron ofrecidos, como el de Joaquín Larrivey.

El intento del Rojo por traer un hombre de área no se detuvo con el regreso de Pepe para esta temporada -viene de pasar por el Steaua (Rumania) y América de Cali (Colombia)-. Claro, su currículum en Avellaneda no lo ayudaba demasiado a la hora de tenerlo entre los considerados: convirtió cuatro goles en 19 partidos. Muy pocos gritos para los 900 mil dólares que desembolsó el club por su pase, a principios de 2007.

Sin embargo, apostaron por su retorno. Y Moreno no se achica. "Que traigan al que quieran, no me interesa", desafía un Pepe envalentonado porque el martes, jugando para los suplentes, en el amistoso frente a Talleres (RE) consiguió lo que no pudieron hacer los titulares: sacudir la red. Y, para no dejar dudas, lo hizo por duplicado. El primero fue de tiro libre, y el otro con una exquisita definición, fruto de una tranquilidad en el área que no demostró en su etapa anterior en el club.

"¿Si sirven los goles en los amistosos? Claro, uno quiere marcar hasta en las prácticas y eso lo va llenando de confianza", banca sus gritos Pepe. Y al mencionar "confianza", reconoce que pocos creyeron en él como Miguel Santoro, quien le pidió que forme parte del plantel y busca pagarle con goles: "Me sirvió mucho que me dijera que me necesitaba. Hasta tenía otras cosas arregladas con otros equipo, pero me dio mucho gusto y acepté volver".

De todos modos, el ex Deportvo Pasto, Dynamo de Kyev y Millonarios no se conforma con cumplir en los picados para los relevos y tiene ganas de estar en la foto del equipo que debute en el Clausura ante Vélez: "Volví a pelearla, a ganarme un puesto. Como delantero, mi trabajo es hacer goles y por suerte la estoy metiendo. Siempre tengo las ilusiones intactas".

Igual, la llegada de un nueve goleador no lo despeina y dice: "Esperemos que venga y sume para que Independiente esté en los primeros lugares". Pepe ya había dicho que quiere saldar "la deuda por pagar" con el club, y no le importa si eso implica que le traigan competencia.

Nota publicada en Olé, el 29 de enero de 2009


Seguilo a Pepe, Pepé

¿Santoro quiere un 9 de área? ¡Que siga dándole un lugar a Moreno! Un doblete para los suplentes.


JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
Si Independiente no logra conseguir un 9 de área, a Mariano Pavone por caso, al menos Miguel Santoro tiene la tranquilidad de que, en sus filas, posee un goleador. Es que José Moreno, a quien Pepé pidió a la espera de un punta de referencia, marcó dos goles en el 2-1 de los suplentes, y quiere demostrar que puede ser una carta de triunfo para apelar a la hora de dar la estocada final.

El cafetero recién llegado de América de Cali hizo dupla ofensiva con Churín, y no arrancó muy preciso aunque, con el paso de los minutos, se fue amigando con la bola. Así, a los 6' del reducido complemento, Pepe pidió patear un tiro libre. Le dio fuerte, abajo, al palo del arquero y decretó el 1 a 1 parcial.

Pero no se conformó y fue por más. A cinco del final, tomó la bocha en el área, enganchó ante la marca de Villalba y la colocó junto a un poste.

Moreno arrancó pagando con goles la confianza que le tiene Santoro. Y si no viene el Tanque, Pepé tiene al Pepe a mano...

Nota publicada en Olé, el 28 de enero de 2009

Una cosa que empieza con T

La mejor versión de Independiente, carente de toque profundo y tranquilidad, perdió contra Talleres (RE).



JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar

Sólo una cancha de fútbol puede unir dos realidades tan diferentes, como las de Independiente y Talleres. Por el portón del predio de Defensa y Justicia, en Bosques, tempranito, más que agrupados en un automóvil nacional fabricado en los '80, entraban para jugar un amistoso cinco jugadores de un equipo que hoy se está yendo a la C, y que estuvo hace días en huelga por falta de pago. Ratito más tarde, por el mismo acceso, ingresaban los del Rojo, con rodados de triple valor y tamaño, cuya única preocupación es salir campeón. Pero a la hora de meter la pelotita, el más humilde demostró que todo eso queda de lado: 1-0 en 60'.

El argumento de que Talleres ya inició la competencia (hacía menos de 48 horas que le había ganado a Merlo) y el Rojo tiene todos los cartuchos apuntando al debut en el Clausura es válido. Pero no el único. El equipo de Santoro arrastra sus problemas 08, como la carencia de volumen de juego de 3/4 de cancha hacia adelante. Porque hasta allí llegan bien los de Pepé, quien optó por el 4-4-2 y la formación que se lució en Salta ante San Lorenzo. En el PT, lateralizó el juego con criterio, pero Fredes y Depetris no conseguían explosión por las bandas. Encima, Montenegro retrocedía para ser el nexo, pero estaba impreciso y prefirió ser wing.

La ausencia de profundidad queda en evidencia a la hora de analizar las situaciones de riesgo: un cabezazo de Tuzzio, un par de remates del Rolfi generados más por técnica singular que colectiva, y un mano a mano marrado por Sosa tras un buen pase al vacío de Pusineri. ¿Y abajo? No hubo grandes fallas, pero algo le llegaron.

El ST fue distinto, pero no mejor. Pepé sumó gente en ataque, aunque no logró ser más ofensivo. Ingresaron Ríos y Patito Rodríguez para generar juego, luego Mazzola y Rolfi se convirtieron en extremos para romper una defensa cerrada. Y apenas si le generó un par de chances claras por individualidades. Pero esa pluralidad adelante la sufrió atrás. Mareque no relevaba las espaldas del 10 y Ledesma quedó solo. Talleres lo fue a buscar y lo logró con un gol olímpico de Ferreira (complicidad de Gabbarini), un pibe de 18 años. La derrota no es dura, pero enciende una luz de alerta en unos. Otros no entran en el auto. El orgullo les infló el pecho...

Nota publicada en Olé, el 28 de enero de 2009

Nota central: "En la cancha no se oyen los gritos de los técnicos"

Hace un balance tras su primer medio año como entrenador titular. Defiende su estilo sereno, aclara que "Arsenal es una isla" y admite que el Rojo es "mi casa" pero, dice, se verá "qué pasa más adelante".



JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
Hola Daniel, ¿te podemos robar un par de minutos...?

-No, podemos hacer una entrevista. Pero no me estás sacando nada, je.

Daniel Garnero rompe el hielo con un chiste. En el trato con los medios, se lo nota con menos timidez que aquella tarde del 3 de agosto del año pasado, en la que se concretaba la oportunidad que le daba Arsenal de poder hacer su debut como entrenador. Aunque estos cinco meses no fueran sus primeras armas sino que su currículum comenzó a llenarse cuando, poco tiempo después de retirarse en Independiente a mitad del 2001, fue ayudante de campo de Jorge Luis Burruchaga. Siempre vinculado al fútbol, hasta estuvo unos meses como panelista en el programa Indirecto, en TyC Sports. De todos modos, no duda ni un segundo sobre su labor preferida: "No hay nada más lindo que ser jugador. Cuando uno entra a la cancha se despreocupa de un montón de cosas. La ansiedad la puede transformar en el campo".

-Desde afuera, ¿cómo se vive esa tensión?

-Es distinto. Se puede planificar en la semana, pero en los 90 minutos tenés una tensión muy intensa y no podés hacer demasiado para expulsarla. Eso de gritar es muy relativo. Claro que, de jugador, no tenés conciencia de que vos sos el que termina siendo el determinante.

-¿Cuando estás en la cancha, se escuchan los gritos del técnico?

-En la cancha no se oyen los gritos de los técnicos. Durante el partido no oía nada. En la cancha de Independiente, cuando hay mucha gente no se oye nada. Quizás cuando algún compañero se te arrima y dice alguna indicación, pero no más que eso.

-En la actualidad, ser entrenador implica convivir con una cámara apuntándote durante el partido. -Uno se tiene que cuidar y no es fácil. Quizás a veces hago un gesto porque no comparto una decisión del árbitro, pero lo hago porque no me doy cuenta. Y eso que yo no lo sufro tanto. A los entrenadores de los equipos grandes los siguen durante todo el partido. Es más complicado.

-¿Por dónde aparece la mano del técnico?

-El trabajo que tiene el entrenador es la elección de los jugadores, la conformación del plantel y el trabajo en la semana. Después, durante los 90 minutos, no más que algún cambio o una modificación táctica muy puntual. Lo que uno debe modificar, debe lograrlo durante la semana.

-¿Y cómo calificás tu primer semestre como entrenador?

-El balance es más que positivo. Se compitió a un alto nivel y muy bien, se ganó un torneo internacional, que hoy no tiene trascendencia porque no lo ganaron ni Boca ni River (N deR: la Suruga Bank, que disputan el campeón de la Sudamericana y el ganador de la Liga japonesa; Arsenal le ganó 1-0 a Gamba Osaka). Además, hicimos una buena campaña en el Apertura y perdimos en la Sudamericana por un gol contra Estudiantes, que después llegó a la final. De todos modos, no soy conformista y siempre apunto a más.

-Además, llegaron a 28 puntos en el Apertura, que no es poco...

-Terminamos contentos. Considero que el planteo de alcanzar 25 puntos es un tanto conformista. Pero nos alegra, teniendo en cuenta el semestre que tuvimos, que la pretemporada anterior no fue la que quisimos porque fue cortada por el viaje a Japón y, sobre todo, por todas las competencias que enfrentamos. Tuvimos nueve partidos en 32 días. Tanto fue así que en un momento el equipo lo pagó, en especial al principio de temporada.

-¿Qué fue lo que más te asombró en tu primer experiencia como DT?

-La mayor sorpresa que tuve fue debutar en Japón. Y después, la gran exigencia. Como jugador, en mi carrera jamás tuve nueve partidos en 32 días, y con tantos viajes en el medio. Fue mucho, pero este plantel demostró que es un gran grupo, que se banca la que venga y que en las difíciles siempre está.

-¿Qué tiene de diferente Arsenal del resto?

-Este club parece una isla en el fútbol argentino por la tranquilidad con la que trabajás. Pongo un ejemplo: contra Central perdimos un partido por goleada (0-3, en la 6ª fecha del Apertura) y es como que no pasó nada, no te lo hacen sentir demasiado. Es raro. No sé si es bueno o malo porque uno no se tiene que conformar. Hay que aprovechar esa tranquilidad para trabajar, dar el máximo y apuntar a lo mejor. Este equipo debe tener otras aspiraciones que conformarse con 25 puntos.

-Se te nota convencido de que deberían pelear más arriba...

-Poniéndonos de acuerdo en algunas cosas, trabajando más, y corrigiendo algunos detalles, podíamos haber llegado más alto en el Apertura. Por eso, soy optimista para que el campeonato que viene sea mejor. Queremos conformar un gran plantel.

-Antes mencionaste a los árbitros. ¿Cómo llevás que digan que Arsenal es "el equipo de los Grondona"? El presidente es Julio Ricardo, hijo de Julio Humberto, que no sólo es la máxima autoridad de la AFA sino socio fundador del club...

-Siempre es así. Cuando se obtienen cosas en Arsenal se dice que es porque es "el equipo de los Grondona". Y cuando perdés, la culpa es del entrenador de turno. Es injusto. Si ganábamos la Recopa porque la barrera estaba a 12 metros, como en el gol que nos hizo Riquelme, hubieran dicho que era por Grondona... Ya lo vivimos en nuestra etapa anterior en el club, con Burruchaga como entrenador. Obtuvimos el ascenso a Primera, luego hicimos una campaña bárbara, el club clasificó a una copa internacional por primera vez y decían que era por eso...

Vamos los pibes. Junto con Luis Zubeldía, Diego Cagna o Antonio Mohamed, entre otros, Garnero forma parte de la camada de entrenadores jóvenes del fútbol argentino, a los que se los considera con mayor proximidad al plantel porque la diferencia de edad con sus dirigidos es menor. Pero Dany no coincide con esa postura. "La cercanía al jugador no pasa por la edad. Trato de tener llegada, pero dentro de diez años voy a tener la misma intención", aclara.

-¿Cuánto incide lo psicológico en el jugador?

-Lo más importante es que el jugador de fútbol esté bien. No sólo en lo deportivo, en lo táctico o lo físico, sino emocionalmente. El estado de ánimo se evalúa poco en el fútbol y es determinante en jugadores que son fundamentales en sus equipos. La llegada y tener bien al plantel es más importante que cualquier trabajo físico o táctico.

-Otra característica que demostraste es que no te tembló el pulso para sacar algunos referentes del plantel como Sava o Cuenca, quienes perdieron su lugar.

-No pasa por qué te tiemble o no el pulso. A mí, no me gusta la hipocresía que hay en el ambiente del fútbol. Fue el primer mensaje que les di a los muchachos. Para ser honestos con ellos, primero tengo que serlo conmigo mismo. Desde mi lugar voy a ser lo mejor para el grupo. Alguno va a estar disconforme. Hay puestos en que hay dos o tres jugadores y tengo que elegir. Voy a ser frontal pero va a jugar el que está mejor, se llame cómo se llame.

-¿Cómo te ves como entrenador dentro de diez años, o más?

-No miro a futuro porque demasiado tengo que pensar en esta pretemporada y lo que se viene.

-¿No te ilusiona Independiente? Así como se podía presumir que tarde o temprano Gorosito iba a dirigir a River o Cagna lo hará en Boca, vos sos ídolo reconocido del Rojo... Incluso estuviste en la reinauguración de la cancha...

-Me llamaron para la remodelación del estadio y fui porque sentí que se arregló mi casa. Siempre lo dije, toda mi infancia la viví en Independiente. Mis vacaciones eran en la pileta del club. Todos tienen su club de barrio, bueno, el mío era Independiente. El destino dirá más adelante qué pasará. Sólo miro el presente y en hacer una buena pretemporada con Arsenal.

Nota publicada en Olé, el 12 de enero de 2009

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