Santoro dejó entrever que un triunfo ante Boca tampoco garantiza su continuidad y contó que no tiene la "tranquilidad" que necesita. JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
"Tenemos la ilusión de poder ganar el domingo", afirma Miguel Angel Santoro con la mente puesta en una victoria de su equipo ante Boca que le haría ver el sol al final de otra semana tormentosa al frente de Independiente. Pero al que piense que dicho escenario aseguraría la continuidad de Pepé en el banco, se equivoca: "¿Si puedo dejar el cargo aún logrando un buen resultado? Y... Todo puede pasar".
Con esa frase, el entrenador no está diciendo que se haya cansado o que quiera armar las valijas ya, pero tampoco descarta nada. "Siempre tengo fuerzas. En las buenas y en las malas está el pecho, aunque siempre es prioridad lo mejor para este club", enfatiza lo que ya había dicho en la semana el DT: que no hay nada más importante para él que el bienestar de Independiente.
Toda la alegría que había llevado al predio de Villa Domínico el triunfo en el clásico se opacó tras la derrota con Gimnasia, y encima hubo un plus. A tal punto que de lo que menos se habló en estos últimos días fue de la pelota. Darío Gandín dijo que no había diálogo entre Santoro y el plantel, saltaron diferencias entre los integrantes del cuerpo técnico, y se cruzaron las responsabilidades de las últimas campañas entre el Rolfi y Julio Comparada. Además, el presidente había dejado la incógnita sobre el futuro del Pepé, con la frase "el domingo vemos...".
No obstante, la relación entre el técnico y el pope es buena, al menos eso es lo que deja en claro Santoro al señalar: "Si me voy no será iniciativa mía ni de Julio. El es muy optimista y me da el respaldo, está al pie de cañón y acompaña siempre al equipo". Además, comentó que estuvo reunido con él, "como pasa asiduamente", y que jamás le dijo que un mal resultado lo puede dejar sin trabajo. Es más, anoche Comparada iba a pasar por Open Door para charlar con el DT. Y hay más de un integrante del Consejo de Fútbol que está enojado por la falta de respeto que se mostró con Santoro. Así, no parece demasiado descontextualizada la frase que ayer reiteró en tres oportunidades cuando se le consultó cómo se veía el domingo a la noche: "Tengo la conciencia tranquila, que es lo más importante. Por eso, me veo bien".
Más allá de las ganas y de la pasión por lo que hace, Santoro es realista: "En Independiente pasan cosas anormales para el ritmo de trabajo que se planifica. No es la tranquilidad que necesito...". Y al que le quepa el sayo que se lo ponga, ¿no?
Ante este panorama, ya ni una victoria asegura la continuidad de Pepé, porque "todo puede pasar".
"Todo puede pasar"


Nota publicada en Olé, el 7 de marzo de 2009
0 comentarios:
Publicar un comentario