Millonario y promoción en Palermo, paternidad, descenso, Lousteau y la chicana que propone que el apellido del árbitro, de polémica labor el domingo, sea idéntico al del affaire Juanita, fantasma y errores ortográficos relacionados con la letra B, el polvo de Falcioni...El juego de palabras al que invita la edición número 336 del Superclásico es amplio. Y de ello se hicieron eco varios medios.
Es un partido que atrae al mundo entero, no sólo en aquellos giros caprichosos de la pelota, sino en el marco, el color y el folclore. Por eso, los pocos tickets que se vendieron no se abonaban con un billete con la cara de Julio Roca, sino con algunos con el rostro de próceres que no conocemos. A ellos y los nuestros había que darles show, por eso no permitieron que las banderas y los bombos no ingresaran.Al fin y al cabo, el trapo no mata. Así como las armas no se disparan sólas, sino porque hay alguien que las utiliza.
Lo cierto es que resulta difícil explicar como Boca, que era (un poco) menos que River, entraba al Guiness de la efectividad: un tiro al arco y dos goles. Se hace complicado especialmente ilustrar aquel que quebró el marcador, cómo explicar que a veces el mejor también se equivoca: horror de Juan Pablo Carrizo, que con una acrobacia más parecida a la de jugador amanecido de beach volley amateur que a la del mejor arquero del futbol argentino la metió en su valla.
"Ya que no cabeceé contra All Boys, éste me suma en el Gran DT"
(Juan Pablo Carrizo)
(Juan Pablo Carrizo)
El segundo cae de maduro con señalar el protagonista: Martín Palermo.Aquel del gol con los ligamentos rotos, que se le cayó una pared el conjunto de etcéteras que conocemos. Porque su historia de película ya no sorprende día a día, pero despierta admiración. En su último clásico, seguramente el partido más importante que le queda, cabeceó por arriba del arquero y todos volvieron a llorar con él.Un capítulo más que uno no se anima a decir que es el último. Porque si Jason siempre sigue vivo...¿por qué el tendrá su fin?
Antes y después, los penales no cobrados a River: en algunos se necesita ver la imagen en HD para verlo, en otros hay que tener los ojos vendados para omitirlos. No pitó ninguno Patricio Loustau,designado a último momento por el apendicitis de Baldassi, pero que casi queda afuera tras caer en las escaleras en la previa. Imaginate si dirigía Maglio, el juez suplente.
El equipo de J.J López volvió a pecar de falta de contundencia y falló las que tuvo para descontar. Boca dejó que corran las agujas y festejó. Previamente, se mofó de la impotencia de Carrizo y Almeyda, quienes recibieron una contravención por pegarle a un alcanzapelotas (si cacheteaba así la pelota en el primer tiempo iban 0-0) y por pelearse con los policías e insultar a la hinchada rival, respectivamente. El que lo explicó con dulces palabras para que escuchen la abuela y la nena en la cena familiar fue Matías Almeyda: "No es la primera vez que digo que a River le meten un dedo. Ya nos metieron la mano entera". En la misma sintonía, Falcioni había comparado al partido con "un polvo". Hija, dejá el libro de Sábato y poné el partido (?).
El policía agarra a Almeyda. En 1 minuto hizo más que Somoza en 90
Por el lado del local, Riquelme no
En la visita, Funes Mori le dio la razón a Passarella que no hoy vale los 8.5 millones de Euros que quiso poner el Benfica (vale menos que la mitad
En esta película de fantasmas, el protagonista dejó su huella.Fue Martín Palermo, quien demuestra que a esta altura de su carrera tiene el cartel de The End, pero no para marcar el final sino en el sentido del disco de
The Black Eyed Peas: The end (Energy Never Dies).


23:49
Jonatan Wetzel
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