Amigos desde que jugaban en Independiente, Garnero y Burruchaga compartieron cancha y banco. Hoy, se enfrentarán por primera vez.
"A Dani lo conocí en mi vuelta de Francia", recuerda Burru, refiriéndose a su retorno a Independiente, del Valenciennes. Entonces, les tocó disputarse el puesto y, a veces, compartir cancha. "Cuando jugábamos los dos, nos complementábamos bien. El era un clásico enganche y yo jugaba suelto, llegaba más al gol", agregó.
"Recuerdo un partido, contra Gimnasia y Tiro, que jugamos juntos y ganamos 5 a 1", rememora el DT de Arsenal, a quien no le temblaría el pulso para juntar a Burruchaga y Garnero si los tuviera en su plantel: "Me encantaría tener dos jugadores con características ofensivas como las nuestras". Y Burru tampoco duda: "¡Cómo no! Los buenos jugadores siempre tienen que estar".
La química que tenían sobre el césped, se trasladó al banco de suplentes, donde Garnero fue ayudante de campo de su colega en Arsenal, Estudiantes e Independiente. Pero esta tarde, el destino los cruzará nuevamente, ahora en veredas enfrentadas. "Lamentablemente, le deseo lo mejor, pero a partir de la semana que viene, je", coinciden los técnicos. Pero no lo hacen en todo. Burruchaga asegura que "ninguno de los dos tiene cábalas ni esas cosas". Pero Garnero dice: "Yo no me aferro a ese tipo de situaciones. Jorge es un poco más cabulero... convivió con muchas cábalas en su carrera, y le quedaron algunas, ja".
Los sonrisas se acentúan cuando piensan en el duelo de hoy. "Habrá un saludo, y cada uno tendrá sus ganas, su intranquilidad...", dijo Jorge. "Obvio que el que pierde pagará la cena para las dos familias", apuró Dani. ¿Amistoso?
Nota publicada en Olé, el 20 de septiembre de 2008


16:57
Jonatan Wetzel
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