Un arquero que quedará en la historia de Boca y del futbol, a menos, sudamericano, tuvo su merecido partido homenaje, en el que se dio el gusto de transformarse en jugador de campo y convertirle un gol a su amigo Martín Palermo, quien estaba atajando un rato después de marcar un tanto gracias a un buen corner del Pato.
El video:
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