Papu Gómez quiere desquitarse por la derrota en la Recopa. Y avisa que a Boca lo bajaron hace un año.

JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.arAlejandro Gómez sale del vestuario con una revista de fútbol europeo en la mano. Antes de enfilar hacia el micrófono, el Papu responde con humor una chicana que recibe en el trayecto: "¿Si estoy viendo a mis futuros compañeros? No, nada que ver, je". Sin embargo, la sonrisa se borra de su rostro cuando escucha hablar de la Recopa. En esa final, en agosto de este año, Arsenal cayó 3-1 en la ida, y luego estuvo cerca de llegar a los penales en la Bombonera con nueve hombres, pero Juan Román Riquelme puso el 2-2 y acabó con la ilusión. Por eso, el punta reconoce que busca un desquite. "Será una especie de revancha. Quedamos muy dolidos porque estábamos muy ilusionados con esa copa y nos faltó poquito para ganarla", admite.
Además del sabor amargo por el resultado, el delantero se lamenta porque en esa oportunidad fueron locales en Racing y no en su cancha (el Julio Grondona no tiene la capacidad de espectadores que el reglamento estipula para una final de la Conmebol): "De local hacemos las cosas muy bien. Si jugábamos esa Recopa en Sarandí hubiera sido diferente".
De todas maneras, no todas fueron pálidas ante Boca. En la última visita de los Xeneizes al Viaducto, por el Apertura 07, Arsenal lo derrotó 2-1 en la 17ª fecha y lo dejó a cuatro puntos del líder Lanús, que luego fue campeón. "Ojalá podamos repetir lo que pasó ese día, que le ganamos cuando venían peleando el campeonato". Igual, aclara que no es nada personal en contra del rival de esta tarde: "Queremos la victoria por nosotros, que la necesitamos. Venimos muy irregulares". Y comenta la importancia del match: "No es un partido más. Enfrentar a los grandes es una presión extra, pero es hermoso jugar con la cancha llena".
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