El ex Boca dice que River y el resto los tienen más en cuenta tras la Sudamericana. Y espera a su clásico rival.
A los 31 años, Matellán sonríe cuando escucha el recuerdo por ese gol de chilena, bajo la lluvia, que le marcó a River en el Apertura 07. "Fue muy lindo, pero va a ser dificil que se repita. Son esas cosas que no pasan siempre" bromea, y acepta que su pasado de alguna manera lo condena: "Haber jugado tantos años en Boca hace que lo vea siempre como mi adversario. River va a ser mi rival de por vida". Por eso sabe que hoy la tribuna visitante no lo recibirá con flores. "Me van a insultar, pero los hinchas se pueden expresar con total libertad. Te mentiría si dijera que no se escuchan", reconoce. Aunque advierte el efecto que provocan en él: "A mí no me molestan, no me generan nada".
Con ese pasado más añejo y el más reciente, Matellán cierra su idea antes de esos partidos a los que cualquier jugador le gusta jugar. "Tenemos que atacarlos si queremos ganar. Ojalá se nos dé todo". Y ese "todo" mezcla el respeto ganado y su pequeño superclásico interior.
Nota publicada en Olé, el 14 de septiembre de 2008
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