Casteglione se transformó en un rival molesto para River: le lleva marcados tres goles: "Habré tenido suerte hoy y las otras veces".
JONATAN WETZEL | jwetzel@ole.com.ar
Un brazo extendido, la otra mano pegada al pecho, festejo menos taquillero, pero ya copyright. Una imagen que se repite cada vez que Carlos Casteglione se enfrenta con River. Es que el zaguero, o volante central, capitán, en fin, del Arsenal de Garnero, lo tiene como víctima predilecta a la hora de anotar. Con el de ayer, un meneaíto sobre la zona derecha del área para hacer pasar al marcador, y el shot cruzado para el 1-1 parcial, lleva tres conquistas ante los de Núñez, transformándose en un adversario molesto, indeseable. Aunque el propio scorer lo relativice: "Jugué muchas veces contra River y solamente le hice un par de goles. Habré tenido suerte hoy y también las otras veces".
Casteglione no adorna el grito del partido de ayer, lo hace terrenal. "Me la bajó Sava, enganché, cerré los ojos y pateé. Cuando los abrí, vi que había entrado y festejé, ja. Igual, el mío hubiera sido mejor si servía para la victoria", contó el 13 del Viaducto. Con 17 tantos en su carrera, este semestre, parece, recuperó su peligrosidad en el arco rival. Autor de la conquista que le dio al Arse la Copa Suruga, en Japón, presente en el tanteador contra River está haciendo realidad su deseo de pretemporada a Olé: "Ojalá que vuelva el Casteglione goleador".
Y se quedó hambriento: "Si analizás los 90 minutos, te das cuenta de que Arsenal mereció ganar". El festejo, por lo pronto, ya es familiar en Núñez...
Nota publicada en Olé, el 15 de septiembre de 2008
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